Dicen los científicos que el tiempo no existe, sino que sólamente es. Einstein dijo que todo es relativo y los cristianos creen que somos hijos de Dios y a él volvemos..
Había una vez un niño que vino de una estrella, sin saber porqué y así de repente, como si siempre hubiera estado ahí, tan pequeño o quizá tan grande, ya no recordaba no haberlo visto y todo cayó en un dulce, largo sueño..Había otra vez un cielo de donde llovían lágrimas y ese día algo cambió, no sé porqué, nunca lo sabré, ¿quién lo decidió? El niño se puso enfermo, sólo ocurrió sin más, murió y como vino se fue. Vino un día de una bonita y lejana estrella que no podemos ver con la mirada y luego al irse volvió a ese mismo punto brillante, que lo esperaba, porque así era la vida de esa estrella.
¿Y por qué? Para dar luz, para dar sonrisas, para dar amor, para enseñarnos lo importante, lo efímero, lo bondadoso, lo cruel, lo injusto, lo que llevamos dentro, lo inexplicable, lo que no ven los ojos.
Vemos lo humano, lo imperfecto y sacamos de ello lo divino, encontrando siempre algo bueno, tremendo, que te ensancha el alma, que te recoloca en el cielo de las enanas, los cometas, los astros, asteroides y planetas, te devuelve la mecha de tus secretos para que dejes una " preciosa estela" , antes de volver para siempre a tu estrella.

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